Pirineos Atlánticos 2013

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Después de unas semanas sin realizar los entrenamientos correspondientes de cara a nuestro próximo viaje a Isla Réunion utilizamos el puente de Sant Joan, que es festivo en Catalunya, y aprovechamos para viajar más lejos de lo que es habitual para un fin de semana. Esta vez plantamos el campamento base en Iparralde (País Vasco francés), concretamente en la región de Zuberoa, en Sainte-Engrace (Urdatx-Santa Grazi), al lado de las Gorgues de Kakoueta, donde desembocan algunos de los barrancos más importantes de la zona. En 2011 ya estuvimos por la zona, y como nos quedaron algunos barrancos por descender, decidimos volver.

El entrenamiento para Isla Réunion incluye algunos aspectos importantes, como son el progreso de los barrancos, principalmente en grandes verticales, la coordinación en el manejo de cuerdas, así como un poco de investigación por el bosque en las aproximaciones.
Algunos de los objetivos que nos marcamos para este fin de semana de tres días incluían los siguientes barrancos: Larrandaburu, Lekime y Oilloki. A pesar de estos objetivos, tuvimos que modificarlos sobre la marcha, ya que el primer día queríamos madrugar para hacer dos barrancos y sólo pudimos hacer uno debido a que en Canfranc (donde dormimos el primer día) nos quedamos a ver la marcha cicloturista Quebrantahuesos, por obligación (¡y eso que madrugamos!)

Pirineos Atlánticos

Iparralde es un paraíso verde, su cantidad de humedad durante la mayor parte del año y su abundante vegetación hacen de la zona una delicia para cualquier amante de la naturaleza, desde fotógrafos hasta senderistas, cicloturistas o, cómo no, barranquistas.

Lekime

Hay que tener en cuenta que a finales de junio los niños comienzan a tener vacaciones en las escuelas y la gente, con el buen tiempo tiene ganas de salir de casa, por lo que puede que cueste algo más de la cuenta encontrar alojamiento. En nuestro caso, que queríamos hacer el viaje en dos días, quisimos dormir por la zona de Jaca, pero coincidió con la Quebrantahuesos y todo el alojamiento estaba agotado, excepto en el Albergue de Canfranc, que fue donde dormimos. Nuestra idea era dormir cerca de los barrancos, para evitar cruzar el puerto de Belagua o el de Larrau todos los días.

Saint Engrace

Al final, nos alojamos en la casa rural de Burguburu. Como se puede ver en la foto estuvimos ganando un poco de calidad de vida al acabar los barrancos.
Los amigos del foro de Cañones y Barrancos también nos echaron una mano con sus recomendaciones de barrancos para el fin de semana, y aunque nos recomendaron algunos que no pudimos hacer e hicimos otros que no nos recomendaron, explicaremos a continuación lo que hicimos:

Larrandaburu

El primer día queríamos madrugar para comenzar el día descendiendo el barranco de Larrandaburu, con su gran vertical de 130 metros fraccionados. Para este descenso invitamos a que nos acompañase a Jesús Mari, de ECH, que ya conocía el barranco a la perfección y que nos ayudó y orientó con diversos “trucos”, técnicas y consejos de cara a las grandes verticales y, sobre todo, pensando en nuestro próximo gran viaje barranquista.

Larrandaburu

Este barranco se encuentra en una de las zonas con más cantidad de simas de los Pirineos, por lo que aunque el barranco comience llevando una cantidad de agua razonable, poco a poco esta agua va entrando en las diferentes simas que hay repartidas a lo largo del barranco. Hay que ir con un poco de cuidado para no meter la gamba en alguna de ellas…

Al final, fue el único barranco que pudimos descender el primer día ya que se nos hizo muy tarde debido al imprevisto de la Quebrantahuesos, pero desde aquí damos las gracias a Jesús Mari por su paciencia esperándonos a que llegásemos en Belagua.

Lekime

El segundo día apareció con el cielo más habitual a la zona en la que estábamos, con nubes bajas y niebla, pero eso no quitó que fuésemos al siguiente barranco que teníamos marcado en la agenda. La recomendación, según la mayoría de las reseñas, es que si no conoces la zona y hay niebla, no vayas al barranco ya que con casi toda probabilidad no encontrarás la cabecera. No obstante nosotros llevábamos bien mirada la reseña y fuimos muy “valientes” :D

Lekime

Cuando dejamos el coche y nos cambiamos comenzamos la aproximación. Como hacía niebla y los prados no tenían referencias marcamos en un par de puntos nuestro paso con hitos/mojones para no perdernos a la vuelta (menos mal). Según la reseña había que caminar cerca de una hora, pero al cabo de 15 minutos nosotros fuimos “más listos” y vimos el cauce del río, así que para allí que nos metimos, hasta que llegamos 100 metros más abajo y vimos que el río que supuestamente tenía que ir hacia el norte iba hacia el sur… “Éste no es” dijimos, y cambiamos el rumbo intentando encontrarlo hacia donde debía estar, pero ya no íbamos por el buen camino.

Lekime

Al cabo de un buen rato de caminar y caminar, y ya cerca de la cresta principal las nubes decidieron premiarnos con una fotografía y se fueron durante 2 minutos. En ese rato aprovechamos para fotografiar todo el valle para poder ver luego dónde teníamos que meternos, pero vimos que nuestra cabecera podía ser “cualquier lugar” de todos los que veíamos desde donde estábamos, con un camino mojado y algo expuesto y que con niebla iba a ser prácticamente imposible realizar. Aún así lo intentamos, pero como no despejó la niebla decidimos dar media vuelta y acabar de disfrutar de ese paseo por la mañana.

Lekime

La primera conclusión es que la reseña es buena: “si no conoces el camino, con niebla, no lo intentes: te perderás”. La segunda conclusión es que hicimos la práctica de “perdernos”, que seguro que no será la última vez de este año…

Source de la Bidouze

Source de la Bidouze

El mismo día que (no) hicimos Lekime decidimos visitar la Source de la Bidouze. Se trata de una travesía espeleológica corta, con pocos pasos arrastrándonos y que si la entrada está seca o casi seca se puede hacer sin mayores problemas. Como todos llevávamos frontales y la cueva no contenía muchos pasos de esos que te hacen ir como una serpiente, decidimos meternos. Nada más comenzar la galería hay una surgencia que le da cauce a la cueva, lo que hace que el descenso sea muy bonito y disfrutón.

Oilloki

Oilloki

El último día decidimos madrugar para realizar otro barranco por Iparralde. Esta vez elegimos el vecino al Larrandaburu, el barranco de Oilloki. Este barranco nos permitía seguir entrenando la progresión en rápeles con pasamanos y, aunque la mayoría no tenía mayores dificultades debido a que el caudal no era alto, practicamos todo lo que pudimos. Hay que tener en cuenta que la mayoría de estos barrancos suelen llevar un caudal bastante más flojo que lo que tuvimos nosotros en las fechas en las que lo hicimos, pero hay que extremar las precauciones, sobre todo si no se conocen estos descensos.

El último rápel del barranco es el más largo de todos, con 20 metros que van a parar al río principal que se junta, al final, con las Gorgues de Kakoueta. La salida por el rio implica tener unos mínimos conocimientos de corrientes, aguas bravas y cruce de rios, porque hay algun punto delicado, aunque en general, se deja bajar bien.

Oilloki

Foz de Fago

Después de aprovechar la mañana por Iparralde, y viendo que todavía era pronto, que teníamos muchos kilómetros por delante hasta nuestro destino y que Fago quedaba más o menos “de camino” decidimos probar con este barranco. Se trata de uno de los 50 mejores descensos de los Pirineos (según el famoso libro), y ninguno de nosotros lo habíamos realizado. Además, para esta época suele presentar un acusado estiaje, pero debido a las últimas lluvias decidimos probar fortuna.

Foz de Fago

Llegamos después de dar varias vueltas, ya que la carretera que va de Garde (Navarra) a Ansó (Huesca) estaba cortada por desprendimientos, por lo que tuvimos que volver hasta Izaba y cruzar por Zuriza.

Foz de Fago

El barranco contenía un caudal disfrutón, el día era espectacular en cuanto a temperatura, y el cauce del barranco es muy estético, así que no se podía pedir más que disfrutar y disfrutar. Según las reseñas la mayoría de los rápeles son saltables, pero debido a las últimas experiencias y a que el caudal del barranco era alegre decidimos rapelar todo por los chorros del agua, disfrutando más si cabe de cada momento.

Más fotos del viaje:

Equipo: Carlos Borges, David Cabañas, David Domingo, Patri Nadal, Luis Rodríguez, Raúl Rodríguez
Texto: Luis Rodríguez
Fotos: David Cabañas, Raúl Rodríguez
Videos: Raúl Rodríguez

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